Dios es amor, 1 Jn 4:16.
Parece cada día más difícil poder compartir nuestra fe cristiana con las personas, sobre todo entre los jóvenes e
inclusive algunas veces con personas cristianasde otros movimientos católicos y protestantes e incluso llegamos a pensar que actualmente la mayoría de las personas no quieren saber de Dios. Sin embargo, durante este tiempo en Francia pude darme cuenta que realmente existen muchas personas que están deseando conocer a Dios y disfrutar de su amor y misericordia. He podido ver que con cosas muy sencillas y con un corazón dispuesto, Dios puede hacer cosas muy grandes y transformar a las personas y que muchas veces al hablar de Dios podemos llegar a perdernos en aspectos históricos, ideológicos u filosóficos olvidándonos de la esencia del mensaje. He tenido la oportunidad de participar en el Festival Anuncio 2009 en su segundo año consecutivo de realización y junto a mas de 300 jóvenes franceses pude ser testigo del amor de Dios, el poder de la oración y de Jesucristo Eucaristía. El Festival dura diez días pero tres días antes que comenzase el festival, viajé como invitado a Toulon, en el sur de Francia para encontrarme con el equipo organizador del festival. Donde ayudé a preparar los últimos detalles del festival y tener un encuentro con Dios a través de mucha oración, alabanza,meditación y reflexiones en torno a la evangelización y el amor de Dios y la eucaristía para luego encontrarnos con el resto de misioneros. El festival se realizó del 20 al 30 de agosto y comenzó con un encuentro en SaintBaume a 40 Km al este de Aix-Provence, donde se construyó una basílica y un convento donde murió y paso sus últimos años Maria Magdalena. Ahí tuvimos otros tres días de formación, alabanza y oración pidiendo el Señor su gracia para poder llevarla a las personas que encontraríamos en las siete ciudades de misión (Cannes, Saint Tropez, Aigues-Mortes, Saint Raphael, Toulouse, Lyon,Paris) donde estaríamos 5 días evangelizando por las calles. Yo fui enviado a la misión de Toulouse. Un día mientras conversaba con el responsable de la misión, le decía que antes de venir, una de las más grandes expectativas que tenía era ver que es lo que ellos hacían para evangelizar y me respondió, “Si te fijas nosotros no hacemos mucho, algunas personas cantando adorando al santísimo y algunos fuera hablando a otros de Dios… ” fue ahí cuando comencé a comprender que realmente era Dios quien hacía la obra y me lo confirmó Dios mismo mientras invitaba un chico a entrar a la adoración que había en la iglesia y le decía “No creo que pueda
cambiarte de hecho ni siquiera lo estoy intentando, yo creo que solo Dios es capaz de cambiar el corazón de alguien…” en ese instante comprendí que no podía esforzarme por hacer las cosas yo, si no que tenía que pedirle a Dios que lo hiciese y que me permitiese ser instrumento suyo si Él así lo quería. Para mí ha sido una experiencia renovadora y de mucho impacto, durante trece días seguidos pude recibir a Jesucristo en el sacramento de la eucaristía, oramos mucho para que el Señor realmente nos diera la gracia y pudiera valerse de nosotros para llegar a esas personas que le estaban necesitando. Como reflexión final, creo que tenemos el deber de compartir con otros la buena nueva, orar mucho por la evangelización y recordar que Dios no elige a los capacitados sino que capacita a los elegidos. En la biblia podemos encontrar ejemplos como el de Moisés que era reacio y cobarde en el momento de tomar la palabra y el Señor le dice “Yo estaré con tu boca” (Éxodo 4:12). Isaías se sentía indigno y Dios le limpió (Isaías 6:1-8), Jeremías se creía que era demasiado inmaduro y Dios le enseñó que Él mismo se encargaría de su deficiencia. Timoteo era tímido de naturaleza; Pablo le enseña que el temor no procede de Dios sino del enemigo (2 Timoteo 1:7-8).



